Sobre el extremismo (re-edited)

‘… los viejos no entendemos nada. Hace tiempo que el islam dejó de ser el elemento principal de la contienda. Un grupo étnico asume indirectamente las incompetencias de la yihad y aun queriéndolo, resulta imposible separar al verdugo de su casta. Aceptaron los jornaleros la tarea de regar los campos con sangre kurda, ¡no quedará nada, ni hombres para levantar de nuevo las ciudades!’


El extremismo religioso es uno de los temas que más preocupa a la opinión pública según las encuestas. Los motivos reales que hay detrás de su proliferación son una mezcla de factores culturales, económicos y geopolíticos que necesitan ser contextualizados a partir de una aproximación abierta y multidisciplinar.

|Carlos Pacheco Quinto|

Comenzamos con uno de los factores principales, el referido a uno de los aspectos a los que apela la religión y que más afectan a la implicación del individuo con ella. Esta es, la supervivencia. El instinto más primario tiene resolución en los dogmas de la fe. La vida eterna, o la consecución de una suerte posterior a la muerte que mantenga la propia idea del individuo más allá de lo terrenal, así como las promesas a las que se refiere. Las recompensas o castigos por hacer o dejar de hacer ciertos actos en vida. El ser humano se encuentra pues secuestrado por la idea de que sus acciones de hoy tendrán una repercusión en el más allá. Sin una racionalización efectiva de este proceso, el ser humano se ve desprovisto de argumentaciones para descartar la religión como fundamento básico para explicar la razón del ser humano. A pesar de esto, cabe recalcar, que con el resto de necesidades básicas colmadas, como el hambre, la vivienda o la ya mencionada supervivencia, la incidencia de la religión puede no ser tan determinante. Así pues, podríamos decir, que la racionalidad occidental ha dado la perspectiva necesaria a las creencias para dotar a la moral y la ética de unos pilares en los que basarse para que se trascienda el dogmatismo.

En segundo lugar, el extremismo y la interpretación de los textos sagrados al servicio de los intereses propios. Este punto bien podría explicarse a través de la paradoja de la disonancia cognitiva, concepto expresado por primera vez por el psicólogo Leon Festinger en 1957, y usado en psicología para definir un estado de contradicción interna en la mente del ser humano y que puede desencadenar tensiones de difícil salida. Según esta teoría, sería más fácil cambiar la mentalidad que las acciones. O lo que viene a ser lo mismo, es más sencillo buscar una justificación posterior a nuestras pulsiones, que modificar o replantearnos un cambio en nuestra visión de las cosas. Teniendo en cuenta la visión imperialista que se tiene de Estados Unidos y sus aliados en Oriente Medio, y el odio latente hacía todo lo occidental después de siglos de conflictos, guerras y abusos, las diferencias políticas y culturales han encontrando su campo de batalla en el terreno religioso. Así pues, el extremista, ante la contradicción interna que generaría el odio occidental versus una hipotética interpretación pacífica del Corán, prefiere obviar esta última para extraer de los textos la justificación divina para expresar su tensión.

En tercer lugar, la xenofobia. En este caso, entendida la aceptación del término como miedo a lo diferente. Lo que no conocemos nos atemoriza, y ante lo que nos atemoriza, el instinto de supervivencia nos dicta el ataque preventivo como método de defensa. Aceptando ataque en sus múltiples formas y manifestaciones, desde la presentación de una aparente superioridad cultural hasta el ataque puramente violento. Si bien en este caso, la xenofobia podría definir a ambos lados del conflicto. Podría aventurarme a establecer, que no nos preocupa la construcción de una mezquita al lado de casa por las razones que comúnmente se argumentan, si no que lo que en realidad preocupa es que esta mezquita pueda congregar más fieles que la de la iglesia por la cual nosotros procesamos nuestra fe. Bien si no, para el pensamiento extremista cada infiel es un seguidor menos de Mahoma, y por tanto, un sospechoso más contra el Islam. Uniformar el mundo a medida puede ser para algunos, la solución de defensa perfecta para sus creencias. Y relacionado a su vez con la xenofobia, resulta interesante echarle un vistazo al estudio de Franz de Waal sobre el chimpancé y el bonobo (El mono que llevamos dentro, Tusquets 2007). De Waal, investigador holandés especializado en primatología y psicología, pretendía poner luz científica en el debate sobre la bondad o maldad en la naturaleza primordial del hombre tomando como referencia en sus estudios a los dos tipos de primates mencionados. Poniendo el foco en el caso de los chimpancés, animal jerárquico, territorial y violento, y que la comunidad científica ha considerado uno de los parientes biológicos más cercanos al ser humano, puede comprenderse a su vez la violencia ejercida por el extremismo en la defensa territorial. La territorialidad en la vida humana no debe limitarse solo a referir a las luchas por una parcela física. Las luchas por el control de la terreno emocional de la gente, o de la supremacía de una cultural o religión sobre otra también son territorialidad. Son terrenos no físicos en los que el hombre también aposenta aspectos primordiales de su psique y la de sus semejantes.

Ya por último, reflexionar sobre uno de los fenómenos que más han repercutido y repercuten tanto al desarrollo del ser humano como al desarrollo de las sociedades a través de la historia. Y esto es, los problemas latentes parecen haber necesitado siempre de un conflicto para poder solucionarlos, teniendo como ejemplo más claro el nazismo y sus trágicas consecuencias, derivado en gran parte del antisemitismo anterior que se vivía en Europa. Así pues, cabría reflexionar sobre la necesidad de establecer los esfuerzos del pensamiento humano en la capacidad de construir mecanismos efectivos de prevención de los problemas que amenazan la convivencia entre los seres humanos en lugar de dejar en manos del azar la resolución de tales tensiones.

6 comentarios en “Sobre el extremismo (re-edited)

  1. Encuentro muy interesante la publicación.

    Al menos, en una buena parte del mundo Occidental, la religión judía y cristiana hoy día van de la mano, con ciertos tropiezos, con la democracia liberal, por tanto, la racionalidad de las necesidades básicas no excluye a fuerza los aportes de las religiones como las mencionadas.

    Por eso coincido con lo expresado: “Así pues, podríamos decir, que la racionalidad occidental ha dado la perspectiva necesaria a las creencias para dotar a la moral y la ética de unos pilares en los que basarse para que se trascienda el dogmatismo.”

    Aunque lo que no me explico es cómo es posible que el discurso antidemocrático (intolerante) de personajes públicos como Donald Trump, se desarrolle en cauces aparentemente democráticos y tenga aceptación por comunidades que, en otras circunstancias, fácilmente rechazarían.

    Coincido también en lo siguiente: “O lo que viene a ser lo mismo, es más sencillo buscar una justificación posterior a nuestras pulsiones, que modificar o replantearnos un cambio en nuestra visión de las cosas.”

    Advierto que las consecuencias de pensar como se actúa, en vez de actuar bajo un pensamiento previamente analizado, están latentes en Occidente debido a una especie de vacío existencial e inutilidad histórica que aisla a las personas, lo que probablemente sea caldo de cultivo de fanatismo.

    En relación con:

    “…los chimpancés, animal jerárquico, territorial y violento, y que la comunidad científica ha considerado uno de los parientes biológicos más cercanos al ser humano, puede comprenderse a su vez la violencia ejercida por el extremismo en la defensa territorial. La territorialidad en la vida humana no debe limitarse solo a referir a las luchas por una parcela física. Las luchas por el control de la terreno emocional de la gente, o de la supremacía de una cultural o religión sobre otra también son territorialidad.”

    No coincido en la comparación de la territorialidad de los chimpancés con la dominación (territorialidad) emocional del ser humano, pero entiendo el punto. Creo que ver por comparación a los demás animales, como el chimpancé, no ayuda en realidad a comprender un fenómeno cuyas implicaciones son multifactoriales y por demás complejas.

    En esto coincido plenamente:

    “Ya por último, reflexionar sobre uno de los fenómenos que más han repercutido y repercuten tanto al desarrollo del ser humano como al desarrollo de las sociedades a través de la historia.”

    La historia estudiada de forma analítica en relación con los pilares de la democracia puede ser una medida protectora, por decirlo así, para que no se desarrolle el fanatismo en Occidente.

    De este tema he escrito un ensayo, te invito a leerlo y a comentarme tu opinión.

    https://discurriendo.wordpress.com/2016/03/28/puntos-debiles-de-la-democracia/

    Expongo que los puntos débiles de la democracia, no en sí misma, son la suposición de los valores de libertad, tolerancia e información, pueden generar discursos fráncamente antidemocráticos en quienes han vivido en Occidente, y fanatismo individual en aquellos que no tienen como marco de referencia a la misma democracia porque no participan de la justicia social.

    De antemano, gracias por dejarme comentar.

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    1. Genial síntesis de la problemática, el esfuerzo definitorio ya es en sí mismo la mejor aproximación estructural, le paso la reseña al autor y que el comente a discreción, un saludo!! y perdón por la tardanza en moderar tu comentario, valioso y bienvenido en nuestro sitio.

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    2. Gracias Miguel Ángel por los aportes. Sin duda, el fenómeno del extremismo así como cualquier otro fenómeno humano y social son de naturaleza multicausal, como bien mencionas en relación a la comparación con los chimpancés. Por otro lado, me parece acertado el contraejemplo de Trump. Cuan necesaria es fomentar una visión crítica sobre los fenómenos que nos rodean, tal y como felizmente hemos podido aprecíar al descubrir tu blog. Por cierto, interesantísima la entrada mencionada. Hemos dejado un comentario al mismo. Un saludo.

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