Kurdistán antes de occidente

La región autónoma del Kurdistán iraquí ha prosperado mucho en los últimos 5 años, el progreso y el desarrollo de infraestructuras públicas es más que evidente cuando uno visita sus ciudades pero al margen de los grandes proyectos urbanísticos, las carreteras y los delirios de grandeza, nos encontramos un territorio bastante virgen de cara al viajero occidental. Si añadimos que la zona es totalmente segura (siempre que se respeten los límites con las ciudades vecinas de Mosul y Kirkuk), creo éstas son razones suficientes para elegir Kurdistán como destino perfecto donde conseguir un poco de aventura y aislamiento, no sin ciertos inconvenientes, los habituales cuando se elige la ruta con menor coste. Al atractivo de descubrir uno de los asentamientos humanos más antiguos conocidos por el hombre (Erbil, capital del estado kurdo) tenemos que sumar la libertad que te ofrece la autoridad kurda para moverte por su territorio, incluyendo la ausencia de visado previo o pago por dicho derecho, lo que se traduce en una sensación de caos bajo control (los kurdos son una sociedad bien ordenada y cívica) y ausencia de un aparato burócrata rígido que asfixie al extranjero, realmente allí todo el mundo es bienvenido. Lo que nos lleva a la siguiente cualidad de reconocimiento mundial atribuida a la gente de oriente medio aunque muy especialmente a los kurdos, la hospitalidad. Lo son hasta el extremo, hasta el punto de no dejarte pagar la cuenta, se trata de algo que llevan en la sangre, algo de carácter cultural que los convierte en un pueblo cálido y confiado.

   Desde luego Kurdistán no mantiene su espíritu autóctono intacto, la infraestructura hotelera y de ocio crece alimentada por los contratistas extranjeros (alemanes, canadienses, españoles, entre otros) la mano de obra turca y los turistas que llegan desde todo oriente medio buscando cosas muy diferentes. En cualquier caso el turismo occidental esta lejos de ser significativo y, aunque se encuentra entre los objetivos a largo plazo del gobierno kurdo, ahora no tiene un efecto de impacto sobre la manera de entender al extranjero y especialmente al turista. Sobre todo en sus pueblos la gente se acerca a ti de buena fe esperando satisfacer su curiosidad, hacen negocios contigo si tu quieres hacer negocios con ellos y en tal caso te ofrecen sus productos de manera reservada y nunca te cobran por un pequeño servicio o una fruta en el mercado. Es en la vida rural donde encontramos realmente la esencia del pueblo kurdo que ya se extingue poco a poco en los grandes focos turísticos. Viene siendo el denominador común de las zonas que se abren sin reservas a la influencia del turismo organizado, los conceptos culturales se estereotipan, se reducen, se compactan en un kit folclórico básico que reduce nuestra visión global de una sociedad, en general más rica y variopinta (no hay más que ver la analogía española… olé! olé! tortilla, paella y tapas). Por otro lado, la codicia entre los comerciantes y las prácticas abusivas con el forastero son más habituales cuando el negocio se sobredimensiona; acceder a precios razonables puede ser una tarea imposible cuando dependen de un gremio bien organizado en términos oligárquicos.

   Bajo la superficie del planeta Kurdistán se ocultan algunas paradojas políticas y problemas sociales propios de cualquier país que quiere constituirse como tal y que a la sombra de la doctrina del intervencionismo desarrolla la economía en primer lugar, como motor inicial de los cambios sociales que vendrán después. La corrupción está bastante extendida entre la clase política y dicha situación se esta convirtiendo en el freno principal a la inversión extranjera, ya que conseguir concesiones implica el pago de primas y el control de cuentas por parte de un funcionario contable del régimen. La prostitución es uno de los principales problemas sociales a los que nos referíamos antes, uno puede encontrarla a pie de calle, las chicas pobres negocian sus precios en los bares y con el contacto adecuado puedes encontrar pisos francos convertidos en auténticos burdeles que emplean a un número indeterminado de prostitutas por todo el país, siendo Sulaymaniyah (situada al noroeste de la capital) el principal foco de la región. Eso sí, difícilmente kurdas, de hecho, los kurdos no tienen ni una palabra en su propia lengua para referirse a tal realidad, son de otras etnias con tradicional arraigo en este tipo de esclavismo moderno tales como rusas, iraquíes, marroquíes, chinas, etc. La situación en Sulaymaniyah ha sido internacionalmente denunciada en varias ocasiones por diferentes organismos y actualmente se encuentra entre las ciudades del mundo con mayores índices de prostitución organizada.

Miguel Díaz

5 comentarios en “Kurdistán antes de occidente

  1. Hola. Excelente Blog. Quite a journey.
    Soy Francés, nací en Pakistan, me crié en Africa, y ahora vivo en Mexico! Viajeros todos!
    Gracias por seguir Equinoxio!
    Salu2
    Brian

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